Hola amigas y amigos, este es un tema que me preocupa bastante... hay veces que por el día a día, la acumulación de tareas y trabajo, enfermedades, cansancio... hay tantos motivos para perder los nervios, pero para mí lo peor las rabietas de los peques, acercándose a los dos años empezaron a tener rabietas, y tenía una sensación de impotencia porque no sabía como actuar.
Al principio si se tiraban al suelo los dejaba allí hasta que se tranquilizasen y luego intentaba razonar con ellos, pero no siempre parecían que me atendían, probamos lo de sentarse en una silla para pensar unos minutos, y algunas veces funcionaba, otras no.
Al final se han ido pasando las rabietas,uf menos mal, lo que intento cuando estoy a punto de perder los nervios, es alejarme un poco y respirar profundo e intentar tranquilizarme, y luego esperar que se calmen y hablar con mucha tranquilidad mirándoles a los ojos.





